viernes, 6 de abril de 2018

JUBILADOS ACOMODADOS Y SIN INICIATIVA

Ya es triste que los que se suponen nos representan en las instituciones, administran nuestros impuestos y parece que deben velar por nuestro bienestar vivan en un mundo paralelo en el que no existen ciudadanos sino intereses. La calle ha desaparecido bajo las alfombras.
Es necesario, aunque “molesto”, admitir decisiones con las que no estás de acuerdo si quien las toma ha sido elegido democráticamente. Pero es inaceptable que nos quieran vender duros a cuatro pesetas y que nos tengamos que tragar ruedas de molino desproporcionadas.
Porque como todo pensionista sabe, no ha perdido poder adquisitivo y además tiene que estar agradecido porque la señora ministra Fátima Báñez le ha enviado una carta con los saludos del gobierno informándole que su pensión ha subido por quinto año un 0,25% o lo que es lo mismo, en torno a dos euros. -Por cierto, el envío de las cartas ha costado unos 1,6 millones.-
Un total de 2.462.479 pensiones de jubilación en España, el 41,85%, son inferiores al salario mínimo. El 62,2% (1,5 millones de pensiones) corresponden a mujeres, y el 37,8% restante a hombres (930.436 pensiones). Pero según Luis María Linde -gobernador del Banco de España-, tampoco es para tanto porque aunque las pensiones son bajas, la mayoría de los pensionistas tiene casa propia.
Como dice Mariano Rajoy, está claro que no podemos gastar lo que no tenemos y que sería una irresponsabilidad hacerlo, la cuestión en política -como en una casa- es establecer la prioridad de los gastos, el arte de la política es el arte de la decisión. Me acusarán de populista, pero que alguien por favor me explique por qué es más urgente gastar 13.596 millones de euros en 87 cazas Eurofighter o 2.524 millones en 239 tanques Leopard, que gastar al menos una parte de esas cantidades en pensiones o servicios sociales. ¿Estamos en guerra y no nos lo han dicho?
Como la calle al entrar en los despachos oficiales se desvanece, hay que salir a gritar fuerte para que recuerden que existen colectivos muy cabreados con los que se está jugando.
Comentaba estas cosas con mis compañeros de cortado matutino, cuando un joven de treinta y tantos nos dijo desde la barra: es que los jubilados son unos acomodados y no tienen iniciativa, ¡qué fácil es quejarse sin hacer nada esperando a que el Estado nos suba la pensión!
Evidentemente llamó nuestra atención y continuó. Que junten sus pensiones y hagan una autopista pongamos entre Albacete y Ponferrada, cuando no tenga ningún ingreso porque nadie haga ese recorrido el Estado les pagará 4.500 millones de euros. O que inviertan en un almacén de gas en medio del Mediterráneo y cuando la obra se paralice a medio construir, les darán 1.350 millones. Que presten a diestro y siniestro una buena parte de su pensión y cuando no les devuelvan el dinero los rescatarán con 60.718 millones.
Si los fondos buitre que compraron las autopistas en quiebra bajo la gestión de ACS, FCC y  Ferrovial –propiedad de la familia March, los "Albertos” (Alberto Alcocer y Alberto Cortina), Miquel Fluxà Rosselló y Florentino Pérez- han conseguido los 4.500 millones, si la empresa que preside Florentino Pérez ha sido indemnizada con 1.350 millones por la paralización de la construcción de su almacén de gas en el Mediterráneo y si los bancos han sido rescatados con 60.718 millones, ¿por qué ellos no?.
Uno de mis compañeros de café, jubilado para más señas, indicó: va a ser que ellos tienen estudios y nosotros solo nos hemos dedicado al campo y a la fábrica, que hemos cogido la mala costumbre de tener artrosis, colesterol y alguna cadera rota y que somos tan insolidarios que nos empeñamos en vivir más aunque las cuentas macroeconómicas no cuadren.
No, si al final va a ser el ministro de economía el que pida la imposición de la eutanasia.

Y YO SIN SABERLO

La mejor amiga de mi hija se apuntó este curso a un deporte llamado dodgeball. Desde mi ignorancia deportiva, comenté con el padre de su amiga y me explicó las bondades de este juego, especialmente –según me dijo- la capacidad de reacción, las destrezas motrices, la estrategia, la capacidad de atención y percepción, la visión global y periférica… Tras unas semanas de entrenamiento y un trimestre de cuotas por adelantado tuvimos su primera competición. Antes de decir nada y dudando de mí mismo consulté con “el señor google que todo lo sabe” y no estaba equivocado: estaban jugando al balón prisionero. Y yo, sin saberlo. Como no quiero que a ustedes les pase algo parecido aquí se lo cuento. Tengan en cuenta también que si viendo un programa de televisión el presentador dice que antes de comenzar el show se van a tomar un break para que la staff que está en el backestage haga su trabajo, lo que está diciendo es que antes de comenzar el espectáculo se van a tomar un descanso para que el personal que está en la parte trasera prepare el escenario. Cuando continúe el programa y les comente la responsabilidad de emitir un programa en primetime y el duro casting que los coach han realizado para que uno de lo concursantes consiga un hit como para darnos un flash, les está comentando que es una gran responsabilidad emitir un programa en horario de máxima audiencia y que los preparadores han realizado una dura selección para conseguir un éxito que nos deje deslumbrados. Tomen nota si están buscando trabajo, porque puede que los citen en un business center y prueben su ingenio en un brainstorming. Al salir y en esas entrevistas informales quizá les inviten a un nuevo local muy cool de personas vip en el que un dj ameniza el lugar con música new age y en el que usted que ha ido con traje se siente fuera de lugar porque la mayoría viste de forma casual. O sea, que los citarán en un centro de oficinas para realizar una tormenta de ideas, después irán a un bar acogedor y moderno al que acuden personas importantes en el que un chico pone discos de música suave y usted se sentirá incómodo porque la mayoría viste de forma informal y aparentemente un poco descuidada. Si en ese lugar entabla conversación con algún cliente, le comentará que está en el business center para asistir a un learning que su empresa ha organizado y aunque más tarde podrá almorzar en un catering todavía le quedará tiempo para acudir al gym a sus sesiones con su personal trainer. Traduciendo: la empresa ha organizado unas sesiones de formación o aprendizaje y un servicio de comida a domicilio les servirá la comida aunque más tarde irá al gimnasio para las sesiones con su entrenador personal. Acuérdese también que si llama a su hijo y no puede acudir porque está online comentando los videos de su influencer favorito para conseguir muchos followers que le den un like, es una cuestión muy importante porque además sus amigos están en el ciber y pueden responder a sus post. Por cierto papá: ¡necesito cash! O sea, que su hijo está conectado en internet comentando las ocurrencias de un chico o chica que a nosotros nos parecen tonterías intrascendentes para conseguir que otros chicos le sigan en sus redes y le den al icono de “me gusta”. Es importante porque sus amigos están en un local con internet y pueden responder a los comentarios que él publica. Ah! por cierto, su hijo necesita dinero. Nosotros que ya somos muy antiguos, mandaremos un email o un sms y haremos zapping mientras esperamos que algún amigo responda nuestros wassap. Pero tenemos que mantenernos al día para no parecer vintage y por favor, no me hagan un spoiler de este artículo. Quiero decir, no sea usted antiguo y no destripe mi artículo contándoselo a sus amigos.

TE RECUERDO AMAIA

Vayan por delante mi enhorabuena y mis aplausos para Amaia por sus canciones.
He escuchado sus temas, sus entrevistas y sus directos infinidad de veces. Es lo que tiene tener una adolescente en casa-: yo creo que mi televisión se sintoniza automáticamente en el canal en el que ella está y pocas veces me han puesto tan nervioso en una línea de salida como para coger esas entradas que si se hubieran agotado sin conseguirlas, hubiera tenido que pedir asilo político.
Mi casa es como la de los demás y ese es el impacto que Amaia –y también sus compañeros- han causado en jóvenes y en muchos que ya no lo somos tanto.
No quisiera ser aguafiestas. Bueno, un poco sí.
Un poco sí, porque si ya veo el subidón que supone a mis alumnos sacar la selectividad y entrar en los estudios que les gusta, no alcanzo a comprender el impacto que para una chica más o menos de su edad tiene que suponer pasar del anonimato de Mendillorri,  del instituto, del conservatorio, a ser -de la noche a la mañana- no sólo ganadora de un concurso de televisión, sino a convertirse en portada de revistas, a acumular miles de seguidores, a estrella de programas de radio y televisión, a giras internacionales y lo más importante: a “tirar el cohete” en febrero, mientras miles de personas corean su nombre.
No quiero trasmitir pesimismo, sólo prudencia que mantenga sus pies en el suelo.
Empezar desde lo mas alto no es fácil. No sólo por esa subida a velocidad de fórmula uno. Sino porque desde allí arriba cualquier pequeño descenso puede parecer un fracaso, mantenerse siempre en la cumbre es prácticamente imposible y entre lo más probable está descender. Desde la cima del Everest cualquier otra cima parece pequeña y cualquier descenso puede convertirse en frustración.
Por si esto fuera poco, las cadenas de televisión, los medios en general y el público somos muy volubles, nos vendemos al mejor postor. Y seguro que alguien habrá que haga todo lo posible por llevarla a otros terrenos que no sean ni el de la canción ni el de su forma de ser.
Espero que sepa librarse de los políticos, especialistas en arrimarse al árbol con la sombra que mejor cobija y a abandonarlo cuando ya no les es útil.  De los que con motivo o sin él le busquen novios o novias. Y que tenga en cuenta que si alguna vez sale en un programa del corazón hablando de su vida privada, en Pamplona habrá un suicidio colectivo.
No sé si al salir de la academia la productora de OT se dedica sólo a los conciertos, pero no estaría de más que una vez acabado el concurso siguiera aconsejando a sus alumnos para que el éxito no los absorba y desaparezcan en el intento.
Amaia ha tenido la suerte de triunfar –entiéndase por suerte ese pequeño factor que ha llegado tras los estudios, el tiempo, la dedicación, la educación que ha recibido… -, pero con esa suerte ha llegado también la responsabilidad de ser una chica que con sus compañeros de academia ha dado una imagen de la juventud que siempre olvidamos porque sólo nos fijamos en lo malo. Ha llegado la responsabilidad de ser modelo para muchos que seguirán no sólo sus canciones, también su forma de ser y de comportarse.
Dejo aquí de usurpar el papel de padre.
Con su interpretación de la canción de Víctor Jara “Te recuerdo Amanda”, Amaia tuvo el detalle de volvernos a los más maduritos a la juventud. Queremos escucharla y disfrutarla durante muchos años, queremos tararear sin darnos cuenta sus temas y que no se pierda por el camino para que nunca tengamos que entonar una versión titulada “Te recuerdo Amaia”.

NUNCA NADIE HABLARÁ DE ELLOS.

Mihai, Oana, Sorín, Cosmina, Ionela y Costel son este año alumnos de bachillerato. Dos han cometido el delito de dormirse en los laureles en la primera evaluación, el resto ha sacado buenas notas. En general destacan de la media por su capacidad de trabajo, por no conformarse con calificaciones bajas y por saber aprovechar el tiempo. Por lo que sé de algunos de sus padres uno trabaja de mecánico, una madre en una empresa de montaje y otra como empleada del hogar. No hace mucho vino a verme Mihaela, este curso pasado acabó filosofía y está preparando el master de educación. Sus padres trabajan todas las horas del mundo en hostelería para que ella y su hermana puedan pagar el piso e ir a la universidad. Alexandra fue compañera, profesora de inglés. Habla cuatro idiomas, exigente, no lleva con paciencia que suspendan por vagos. Por amigos y compañeros tengo noticias de varias empleadas de hogar que nunca se han llevado ni una cucharilla, de albañiles muy profesionales que no trapichean ni son unos chapuzas, de chicas que además de estudiar trabajan porque tienen problemas económicos en casa… Pero nunca nadie hablará de ellos. Los medios de comunicación nunca los hará visibles y al mismo tiempo, las noticias negativas sobre algunos de sus compatriotas les colgará el sambenito -al menos- de la sospecha. Buscada o no, una de las capacidades de los medios de comunicación es hacer que un colectivo pase de la invisibilidad a la visibilidad. Salir en la tele o convertirse en viral a través de las redes sociales es pasar de la imperceptibilidad a la existencia -aunque sólo sean los famosos quince minutos de fama de Andy Warhol-. Pero las buenas noticias no atraen al público. Hace ya bastantes años hubo en televisión española un programa que se titulaba “Buenas noticias”, no era entonces momento de guerra por las audiencias, pero aun así el programa tuvo un recorrido muy corto. La información que recibimos es fundamentalmente una información de sucesos –malos-, sucesos que nos dan una visión negativa que no es un reflejo real de la realidad. A la vista de las noticias que recibimos el mundo es un caos de asesinatos, guerras y desastres naturales, sucesos reales pero que sólo son una pequeña parte de todos los acontecimientos mundiales –muchos de ellos buenos- que permanecen invisibles. Por eso, pasar de la invisibilidad a la visibilidad no suele ser positivo. Es positivo que una foto dé visibilidad a un grupo que padece la violencia sea de género, explotación sexual, niños en condiciones laborales esclavistas o refugiados muertos a las puertas de Europa. Pero es negativo que sólo se hagan visibles las acciones negativas de un colectivo que pasa así a estar presente, pero forzando una generalización que perjudica por ejemplo a sus compatriotas. Los medios de comunicación siguen en nuestro país informándonos de los delitos que cometen los extranjeros, siguen con la costumbre de poner nacionalidad al delincuente siempre que no sea español. Antes fueron gitanos o marroquíes. En los últimos años ha pasado a formar parte del imaginario colectivo la idea de rumano como sinónimo de delincuente y todo el mundo sabe que si quiere dar una paliza a alguien tiene que buscar a un par de rumanos, que los robos en los polígonos industriales los realizan ellos y que muchas empleadas domésticas rumanas roban en los pisos en los que trabajan. Por eso, por una vez, hablo de los que nunca se habla. De los que probablemente nunca hablará nadie y que para más inri sufrirán que los vean con reservas, si no ya como delincuentes.